martes, 10 de septiembre de 2013

Si lloro, caen lágrimas.
Si caen lágrimas, lloro.
Es solo un círculo vicioso del que nadie se libra.

Y no encontramos el por qué a estas cosas.
Pequeños placeres de la vida.
Pequeños dolores de los que nadie se libra.

Sin nombre

El sonido del silencio.

Rota por dentro.

No sé qué pensar, 
y menos
qué decir.

Ordena tus ideas, 
antes de que
ellas
se apoderen
de ti.

¿Por qué? ¿Por qué?
¿Por qué?


La fase termina, se inicia una nueva.

Oscuridad

La oscuridad la envolvía, como una manta en invierno. 
La oscuridad la elevaba, como un globo hacia el cielo. 
La oscuridad la llamaba, como una madre a su hijo. 
La oscuridad la llevó lejos, lejos como él lo predijo.
 Ella es ahora oscuridad, y a él maldijo. 

Es el reloj danzando al son de la vida,
la rueda que cierra su círculo.
Mientras que él iba,
ella seguía.

Recorriendo lugares,
oscuros como su alma.
Regando sangre,
roja como su alma.

Sin esperanza

Por eso, cuando tus esperanzas estén en llamas, 
cuando tu conozcas tu deseo 
no sostengas un vaso en las llamas, 
no dejes que tu corazón se enfríe. 
Yo te llamaré por tu nombre. 
Y voy a compartir tu camino.
Pero mantenlo, abrázame rápido 
porque soy un errante sin esperanza.
Luche mucho tiempo con mi juventud, 
hemos tratado tan duro por vivir en la verdad. 
Pero no me digas que todo está bien, 
cuando pierdo mi cabeza, pierdo mi columna. 
Así que deja que haga clic en mi cabeza 
y no recordaré las palabras que tú dijiste. 
Tú me sacaste del frío... 
Ahora, ¿cómo lo hago? ¿Cómo hago para envejecer?
Por eso, cuando tus esperanzas estén en llamas, 
cuando tu conozcas tu deseo 
no sostengas un vaso en las llamas, 
no dejes que tu corazón se enfríe. 
Yo te llamaré por tu nombre. 
Y voy a compartir tu camino.
Pero mantenlo, abrázame rápido 
porque soy un errante sin esperanza.
Y voy a aprender a amar los cielos que me cubren.